12 de mayo de 2008

9 de mayo de 2008
Adivina buen adivinador

2 de mayo de 2008
La Presidenta

29 de abril de 2008
niki kuscevic

A ella no recuerdo donde la vi por primera vez, pero fue durante aquellos días extraños, tambien recuerdo el hecho de que usaba el cabello muy corto, lo cual me provocaba una sensación que oscilaba entre la oscuridad y la euforia. Luego las cosas cambiaron sutilmente, los avistamientos decrecieron, la cruz del sur recuperó su cosmovisión, y a ella la perdí de vista por algún tiempo, un par de años, (aunque de esto tampoco estoy plenamente seguro), hasta que un buen día de otoño coincidimos cruzando una calle, de doble sentido, rigurosamente vacía donde sobresalían aquí y allá manchones verdes que algunos vecinos del lugar, seguramente, se empeñaban en regar y podar simétricamente: recuerdo una pasarela que nunca terminaba y una mirada que no supe sostener, pero tampoco pude esquivar.
Una tarde la observé caminando sola, (lo nuestro era siempre en el paisaje, podría decirse), ella en avanzado estado de gravidez, yo en estado de intemperancia psicodélica sin animarme a abandonar la parada de buses donde me encontraba reflexionando. Buena parte de la tarde me había dedicado a observar a la gente pasar hacia otros lugares. A veces, en el reverso de una fotocopia, apuntaba imágenes que recortaba de la realidad: "gato gris estampado en el asfalto, pájaros lo devoran bajo un cielo encapotado", o bien: "los conductores de locomoción colectiva no respetan los semáforos solares", e incluso: "antiguamente no había contaminación visual en la periferia", que después mutó a: "los suburbios no son la periferia", y culminó con: "las poblaciones marginales acaban en nudos ferroviarios"
De todas maneras, así siguió esto hasta que en cierta ocasión nos reconocimos en una exposición que se inauguraba en la "casa de la cultura", y que solo sirvió para subrayar el nivel desalmado al que han llegado algunos "artistas" y "visualistas" manoseando descaradamente los mitos de fuego-patagonia. Nos reconocimos -decía, entre el público en una de aquellas conversaciones banales que surgen durante los intermedios, esas pausas con bebidas, cafés y galletitas que discurren mientras cambian la iluminación o arreglan la tecnología, y donde la gente posa como marionetas para luego aparecer en páginas sociales de periódicos superficiales. (¿No fue Camilo José Cela quien dijo que lo mejor que podía hacerse con la casa de la cultura era clausurarla?)
En determinado momento de nuestro desencuentro ella esbozó algo parecido a un hola, al que correspondí con un dubitativo pero impenetrable balbuceo, (generalmente me relaciono con las personas a través de monosílabos, hasta culminar en el mas absoluto y esclarecedor de los silencios). Me sentía completamente descolocado. El sitio era estrecho y la multitud hacía aproximarnos, casi la tomo de la mano. No recuerdo de que se charlaba en el grupo de gente en el que estábamos insertados, no presté mayor atención, al parecer alguien comentaba algo sobre un varamiento de cetáceos
siempre estas nublado - me dice
y agrega lacónicamente: como un mascarón de proa
y un eclipse difumina mi conciencia, que solo reacciona tardíamente cuando veo como ella, peldaño a peldaño, acompañada de un desconocido desaparece en el segundo piso (donde exhibían un video de Mussorgski, o Buñuel o Murnau, no estoy seguro, lo que sí recuerdo es que era en blanco y negro y con audio defectuoso)
Algo nos dijimos al mirarnos, de eso estoy medianamente conciente, yo quedé a medio camino de ningún lugar, congelado en la sala de los mosaicos, colgado ante un ficcus medio marchito y fuera de contexto, que buscaba atravesar los cristales sucios y trizados de una ventana que daba a un patio lleno de armatostes medio derruidos de, creo, lo que alguna vez alguien pomposamente definió como carros alegóricos, y que seguramente protagonizaron una murga, un desfile edilicio, alguna especie de carnaval
A ella nunca más la vi
Hubiese preferido despedirme de alguna manera menos abstracta aquella vez, pero nunca se dio. Esa noche, al final, estuve escuchando Yendo de la cama al living, y hablando hasta tarde por larga distancia con walter, que había tenido un accidente mental
Dentro de algunos años volveremos a encontrarnos. Esa próxima vez, que duda cabe, me comportaré como un idiota consumado y quizás me aventure a insinuarle algo de tal urbanidad como que buen tiempo que tenemos, o un placer saludarla
En cuanto a Pali Aike, afortunadamente para todos nosotros ahora queda más lejos que nunca. A la gente le lleva un tiempo indecible siquiera situarla en un mapa, dicen que su distancia deforma la curvatura del horizonte. Los cerros que circundan el paisaje lucen geometrías sagradas, y en el firmamento austral, en ciertas noches meridianas y por un instante decimal, la Cruz del Sur adopta su forma triangular, primigenia
(*) Pali Aike en lengua aónikenk (una de las culturas que habitaron fuego-patagonia) significa aproximadamente "lugar desolado". Su paisaje de cráteres y promontorios volcánicos le otorgan un tono extraterrestre. En estos parajes fue encontrada la evidencia mas antigua de la presencia del hombre en el extremo austral del planeta: data de hace once mil años

22 de abril de 2008
javier molinero


No cierro las persianas, no corro las cortinas, no me molestan las ambulancias, ni los coches de policía. Me dan igual los gatos, las campanas y las discusiones del bar.
Duermo hasta los cinco minutos antes de que suene el despertador, el mío, el de mi teléfono. Lo miro, quedan cinco minutos, lo sé.
En algunos fotogramas se me ve adelantándote, en la mañana, por la izquierda. Pero están trucados, es el montaje del director. El director soy yo, claro, como no va a ser así, en mi historia, en mi pacto con la biografía.
Aquí, detrás de los títulos de crédito, los días festivos son relativos. Tengo un trabajo relativo, unos ingresos relativos, y unos días de fiesta relativos.
Hoy no es fiesta, el sol salió antes de mis cinco minutos, no hago trampas con las sábanas y adelanto legalmente, según el reglamento.
Todo irá bien si amanece y hoy amanecí antes que tú.
Ahora, en primavera, ya es de día cuando me levanto y sí, siempre es de un salto. Es porque así es más fácil cantar mis canciones favoritas.
Ilustración del autor
Blog de JAVIER

20 de abril de 2008
éktor henrique

yo amo a tijuana
Su padre le daba vida de perros
y putacazos hasta por debajo de la lengua
el bato nació en un barrio del Deéfe
de allí se desafanaron hijo y jefa
pero al llegar a Tijuas
les sentían vergüenza decir que eran chilangos
entonces el wey aparentó
que llevaba sangre de yaqui en las venadas
pero su chaparrez montaperros lo delató
Y es que no yaqui menor de uno setenta de estatura
el mide uno cincuenta y seis
Cuando cayeron en Tijuana
su madre se dedicó a vender antojitos
no cualquier clase de fritangas
sino los antojos de sus partes pudendas.
mi querida tijuana
Parte 2
Mi cabeza se infestaba de metáforas
Indigestado de poemas buenos y malos
Y no alcanzaba a distinguir unos de otros
Yo quería ser un poeta chingón
Pero andaba desfasado
Porque sólo había leído a Corín Tellado
Y Pregúntale a Alicia
Leía lo mismo que mi novia leía
Seguidora de Gibrán
Me contamine de su misticismo
Después me lambí la Metafísica de Aristóteles
Y otras chingaderas que ya no recuerdo
Salí de la prepa y después de la uni
Me gradué de ingeniero agrónomo
Y pesque un jale de profesor
Por lío de faldas me despidieron
Me liquidaron con una miseria de varos
Para evitar mala sangre
No la quise hacer de pedo
El billete me lo unte de birrias
En un lupanar de mala muerte
En menos de tres horas
Era un verano de aquellos mediterráneos
(Hoy los calores parecen una bofetada del infierno)
Recorrí desde congales finos a corrientes
Río Rita, Viva Zapata, la Cueva del peludo
En esos lugares
descubrí que la eternidad era efímera
La vida cotidiana, un cesto de pecados
Y que Satanás era un empresario que compraba cualquier alma
Ya sin chamba y engrido en los arrabales
Me convertí en padrote de una morena a quien que le decían la Cogesora
La ruca frisaba los cuarentaisiete abriles
Pepuda que partía el queso entre las suripantas
Era una pinche bruja de Nayarit que se la nalgueaba mucho
Parecía oso hormiguero cuando le jalaba al polvo
Y por eso también le decían la Koblenz
Oso hormiguero y no sé cuántas madres más
Dure más de seis meses rajándole leña
Luego me hice mayate de un travesti
que imitaba a Juan Gabriel
Un joto más chulo que dos tres jainas
Buena onda el putete
Fraternal y solidario con todo mundo
Era de Monterrey el bato
Algunos güeyes
aseguraban que era cerote
(centroamericano)
De donde fuera, eso valía madre
Se ponía nalgas postizas y se inyectaba silicón
Muchas pirujas soñaban ser como él
Pasado un tiempo ya mi alma parecía una flor negra
Una flor de panteón que apestaba a cadáver
(Todavía me duele el olor pútrido de mis humores)
Caminé, corrí
No quise mirar hacia atrás
La felicidad se había esfumado
No podía revivir el pasado
Mi locura de causaba pena
No la quería sacar ante nadie
Solo y vagando no sé a dónde
Me dirigí al cañón Zapata
Ahí compre una lata de mota
Y me la fumé con unos pollos chiapanecos
Mi destino era Los
Esperamos que la migra hiciera el cambio de guardia
Los culeros no se movieron hasta casi la madrugada
Un batillo que la hacia de macizo dijo
—No quiero que nadie se adelante
porque sino se los va a cargar la verga
—¡Pinche pollero gacho! –le grité
Ignorantes
su maltrato era nuestro pasaporte
—¡Qué chingados! –ni siquiera mi jefita me gritaba
Ahora este puto me quiere pilotear
—¡Vete a la verga, güey!
Yo todavía soy un perro sin domesticar
No tenemos nada que perder
Así que nos podemos dar en la madre
—Mejor pélate, carnal
—¿Pa dónde la llevas, brodi?
—Yo voy hasta el fin del mundo
dijo alguien de la perrada
—¡No hagan ruido, cabrones!
—Ya casi llegamos a la Dairy Mart
—¿Y ahora qué, bato?
—Pelada desde aquí
—Camínale hasta la otra esquina
—Allí se van a encontrar a los raiteros
—Por veinte bolas los tiran en San Diego
—¿Y tú, qué ondas?
Yo me la voy a rifar solapas
Porque no traigo marmaja.
plagio baudelaireano
Empédate
ponte hasta el culo
procura siempre la peda
ése es el fin que tiene la vida
la única salvación para soportate
para soportar el costal de la vida
empédate sin descanso
de día de noche a toda hora
ponte hasta el culo
y no te detengas
empédate empédate
pero ¿conqué?
con lo que sea
con mierda con pisto con poesía con virtud
lo que importa es estar siempre hasta el culo
si por algún error olvido o negligencia
amaneces sobrio
no seas esclavo de la lucidez
empédate lo antes posible
con pisto con mierda con poesía con virtud
con cualquier cosa
pero empédate.
made in tiyei
«Ando buscando una pasión de contrabando
ando buscando una mujer tan puta como yo»
Joaquín Sabina
De hechura fronteriza
kilos de malinchismo
tortillas con nopales
me está esperando la tía Juana
ya casi no hay barrios, ése
ahora la pípol vive en chabolas
favelas a lo cabrón
pinche invasión neoliberal
calles de pepitoria
cemento cacarizo
cerros con piel de hulefante
no es una ciudad chingona
pero es la primera
o la ultima
ventana al primer mundo
o el culo de Mexitlán
El paraíso del indio cholo
del güero ranchero
del chilango light
del pipope trilingüe
del only wikend para la peda
del guajaco que desayuna confléis
A quién le importa
que aquí empiece
o termine la patria
la puta patria
donde lo mismo da
bailar el camarón pelao
o el mariachi loco
Socialmente hablando
arriba chingas
abajo te chingan
qué gran amor
la banda del carro rojo
o la carga ladeada
póngale una cora a la rocola
y ya veracruz
Hasta la más fea tiene estilacho
se maman pitos a domicilio
y la doncella se abre de patas
si acaso le chillan los chelines
Performanz de narcoteología
quiero morderte las nalgas
Si supieran cuánto quiero
a esta pinche vieja arpía
a la tía Juana
se le han terminado
los calores vaginales
las fiebres uterinas
los humores panochescos
si tú me quieres
y yo te quiero
entonces
¿cuál es el pedo?
Santuario kitch de Jesús Malverde
los efebos de Pablo Escobar Gaviria
se tutean y se putean con el obispo
pránganas empresarios y narcos
le ponen al perico
y los gringos no cantan mal las rancheras
Se trata de crear dinero no conciencia
pinche cholo
saca tu filero
y rífatela
calmada la puerca
que yo si te trueno el alma con mi fogón
sí le jalo el gatillo
te mocho la esperanza
Vida que brotará del semen variopinto y ovulado
explosión de llanto y de mierda
que dejará cicatrices en el pellejo de la muerte
no ahora
sino despuecito
Aquí vivo
debajo de esta bóveda celeste
que parece una película del Discoveri Chanel
veinte agentes de migración
detienen a un centroamericano
el bato desafana con un billete
aquí vivo
donde dicen que hay muchos dólares
aquí vivo
donde la moral es tipo «Negro Durazo»
donde una peda no vale nada
si al otro día no amaneces crudo
Hay que tener cuidado con la poesía
porque ya apesta a mala poesía
y a la lírica de hoy
solamente le quedan el instinto y el dato
lo demás se llama cursilería putañera
de a dos por un peso
qué linda plétora
ni hiperbólico sueño
ni nada por estilo
pidámosle al sol un poco de ceguera
y ya veras que no podrá darte
más que sus ojeras amarillas
si acaso un abrazo de sudor
cualquiera puede creer que es poesía
su primera estrechez mental
Y tú, carnal
¿le andas sacando chispas a la poesía?
para encender el verbo transitorio
para quemar tus entuertos
para chantajear tus utopías
futuro pluscuamperfecto
ándale ya te oí
¿andas cagada o así hueles?
Letras malditas o criminales
profesión o depresión
qué dilema.
Blog de ÉKTOR

15 de abril de 2008
La Poseída
Cuatro Penales me contó que le tiró dos o tres datos de Marcela, su noviecita de la secundaria, y La Poseída se transformo en Marcela. Besaba como ella, suave como ella, estrechita como ella y dulce como ella. Tuco Pocos Pelos le comentó de Julia, su primera esposa muerta. La Poseída encendió una vela y se santiguó, seguidamente se convirtió en Julia. Era Julia. La Julia que treinta años atrás lo había engañado prometiéndole amor eterno y se había muerto al año de casados. Chorrillito le dijo que se transformara en Iris, nada más comenzar Iris a entornar los ojos como antes lo hacía, Chorrillito pagó y huyó del local vuelto loco y llorando. Cien pesos por Cuadra fue el hombre más feliz del planeta. Le habló a la Poseída de María. Ella había muerto 20 años atrás. De un cáncer incurable. Cuando el cáncer era verdaderamente incurable. María era fogosa, insaciable y con medidas descomunales. Lucía de Santo Domingo fue María. Nunca María fue tan María como con Lucía. Era verdaderamente ella. Por siempre ella. Con Hay Mamita que me Meo pasó lo mismo. Él tuvo un gran amor en el barrio de Flores en Buenos Aires que se llamó Ximena. Durante 30 minutos La Poseída fue Ximena. La loca, la mística, la neurótica Ximena, la mujer que abrazó la causa de la izquierda a ultranza y después derivó a una secta secreta con reminiscencia trotskista.
Antes de entrar al quilombo a encontrarme con La Poseída pensé en Cristina que trabajaba en el Hospital y fue mi primera novia. En Yolanda que conocí en Lima. En Vicky militante peronista argentina. En Susana mi antigua maestra e iniciadora sexual. En Mary, la buena Mary de Santiago del Estero. En el desparpajo de Marta, en la arrogancia de Mercedes, en la virginidad de Paulina, en la lucidez de Samantha, en las tetas de Alejandra, en la poesía de Claudia, en las caderas de Cecilia, en el culo de Mónica y hasta en el mal humor de Rocío. Y ahí estaba yo indeciso frente a La Poseída. Me imagino a que vienes por un poquito de placer me dijo con voz melosa. AsentÍ sin decir palabras. Me tomó de la mano y me llevó a su cuarto mal iluminado. Apenas alcancé a fijarme en un cuadro del Gauchito Gil colgado en la pared cuando me preguntó qué quería, en qué quería que ella se transformase. Atiné a decirle un nombre en el cual jamás había pensado, pero que tenía que ver con lo último que estaba leyendo. Cuando disparé el nombre ya no había vuelta atrás. En un santiamén se transformó en Simone de Beauvoir. Fue el peor polvo de mi vida.

13 de abril de 2008
Una linda velada



